México y Las Historias de sus 5 Cocteles Más Famosos

Mezcal

Cualquier persona que ha estado en México entiende el importante papel que juega la bebida en la cultura popular. Tan sólo basta preguntarle a un Mexicano sobre el “nunca-nunca”o “caricachupas” para evocar grandes historias que le provocarán una sonrisa.

Siendo así, no es extraño que México sea la cuna de bebidas conocidas mundialmente. Lo que probablemente muchos no saben, son algunas de las muchas historias de amor, pasión y alegria que provocaron su existencia.

Margarita

Cuenta la historia popular, que al igual que tantas creaciones maravillosas, le debemos este coctél a una hermosa mujer caprichosa llamada Margarita Orozco.

Después de una pelea complicada con su esposo, doña Margarita decidió visitar el bar del Gran Hotel Garci Crespo en Tehuacán, Puebla. Habituada a consumir alimentos con abundante sal cuando estaba enfadada, solicitó un coctél con sal.

La primera versión enfadó a Margarita, pues era como cualquier otra bebida que había probado antes sin sal. Nervioso, el bartender mezcló tequila, limones, triple sec, Cointreau, hielo y sal y le presentó la creación a doña Margarita.

Visto que el coctél fue de su agrado, preguntó el nombre de la bebida, a lo que el bartender respondió “se llama Margarita, pues usted ha sido mi inspiración.”

Paloma

En un pequeño pueblo de Jalisco, de calles empedradas y destílerias familiares, se encontraba un pequeño bar llamado La Capilla. En este lugar todos, excepto el nieto del dueño Don Javier Delgado, solían consumir sus bebidas al estilo Jarocho, sin mezclas y sin hielo.

Afinicionado a los siropes y la mezcla de sabores, un día Don Javier pidió que le trajeran un tequila con hielo y jarabe de toronja. Produciendo miradas extrañas entre los clientes del lugar, el cantinero le trajo un tequila derecho y sin hielo.

Como ya conocía a los lugareños, Don Javier llevaba su propio jarabe y en plena barra realizó la mezcla que eventualemente se convertiría en la Paloma.

Charro Negro

Cuenta la leyenda que en un bar de la Ciudad de Mexico, un diablo vestido de charro negro solía frecuentar el lugar para apoderarse de las almas de los bebedores.

Como muchas personas dejaron de visitar el lugar por miedo, el diablo ya no tenía almas que llevarse. Al ver su dilema, el diablo decidió convertise en un coctel clásico que sería servido en todas las cantinas de la ciudad. De esa forma si no perdían su alma al consumirlo, seguro perderían la conciencia.

Michelada

En el estado de San Luis Potosí, uno de los socios del Club Deportivo Potosino Michel Ésper, acostombraba pedir una cerveza después de comer. Nada fuera de lo común, excepto que Michel tomaba su cerveza con limón, hielo, sal y popote en una copa conocida como “chabela”.

Provocando asombro entre sus amigos, pues nadie solía tomar cerveza de esa forma, todos le pedian un trago. Encantados del efecto que la combinación producía en el sabor de la cerveza, comenzaron a pedir “una cerveza como la de Michel” y eventualmente solo una Michelada.

Mezcalini

Doña Alejandra era una mujer citadina con gustos muy específicos, sólo comía alimentos preparados al momento y únicamente bebía Martinis. En uno de sus viajes a Oaxaca pidió que le trajeran su Martini favorito.

El cantinero tomó la orden pero no se dió cuenta que no había vodka. Por miedo a la reputación de dicha mujer, agarró el mejor mezcal que pudo para prepar su coctél y se lo sirvió a Doña Alejandra.

Ella inmediatamente se dió cuenta que no era lo que había pedido, pero para sopresa de los clientes del lugar, su expresión no fue de enojo sino de sopresa. Desde ese momento Doña Alejandra regresaba cada año para pedir su Mezcalini.

Te invitamos a probar estas bebidas mexicanas en El Hotel Callejón, especialmente el Mezcalini. Hemos desarrolado nuestra propia versión que seguramente asombraría hasta Doña Alejandra.

Nuestro bar se encuentra abierto de 4 a 9 p.m, haz tu reservación a los teléfonos 3515917 o 3511564.